Soy egoísta. Siempre lo fui. Por herencia quizá o aprendí a serlo, sin embargo, como dice Silvio "te doy una canción" aunque no sea músico y ni sepa coger una guitarra sin golpearla más de una vez. Sé dañar. Me sale por torpe y voy seguro que ya tropezaste con alguno de esos tacleos involuntarios, no en vano me hablaste de incomodidad por algún episodio que no enumeré en su momento. Escondes muy bien esa ojeriza tierna al pie de cada letra y aunque sonrías constantemente, quizás para alcanzarme alguna enfermedad, esa colilla abrasa el final de toda la teoría que construimos sin permitirnos evolucionar, sin verdad.
Soy egoísta y torpe, a pesar de ello te regalo una canción de mis cuerdas agotadas después de tanto silencio. Que tus letras sonrojen ante mi presencia. Que tus íes rimen con César. Que la teoría lance los tizones abrasadores sobre la bulimia de algún mal cuento. Que encuentres otra sonrisa. Yo sólo espero que te des cuenta para buscarte y decirte ... (¿necesito colocar tu nombre?) No olvides mi egoísmo.
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